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Aumentar el tráfico de tu página web puede resultar más o menos sencillo, sin embargo, cuando se trata de mejorar las conversiones, la cosa ya no resulta tan fácil. Para mejorar las conversiones de tu negocio en internet vas a necesitar de una landing page y, por supuesto, no una landing page cualquiera, sino una landing page que fomente la interacción por parte del usuario y, por lo tanto, mejore la conversión de la propia página.

Lo primero es lo primero, ¿qué es una landing page?

Una landing page o página de aterrizaje es una página web que se ha diseñado específicamente para convertir en leads las visitas que recibamos. Para que una landing page sea eficaz, debemos de saber motivar al usuario para que este lleve a cabo una acción a través de la cual haga una compra o nos deje sus datos.
Contar con una landing page es la solución perfecta para conseguir leads de una forma rápida y sencilla. Podemos contar con muchos incentivos como alicientes a que el usuario quiera saber más de nosotros, desde promociones en nuestra tienda, hasta el regalo de e-books, clases o cualquier otro tipo de descuento del que quiera beneficiarse. Tenemos que dejar claro que va a ser un cliente preferencial en comparación con el resto, tan solo por habernos dedicado un poquito de su tiempo a la hora de aportarnos sus datos.

¿Cómo vamos a mejorar la conversión de nuestra landing page?

Este es el meollo de la cuestión, diseñar una landing page que resulte interesante para el usuario y que este no la cierre a la primera de cambio sin haber interactuado con nosotros. Para empezar, necesitamos que nuestra landing page sea impactante, que cause una buena sensación en el usuario y, para lograrlo, deberemos de utilizar títulos directos y cortos. No queremos soltar rollos ni tener entretenido al usuario leyendo un montón de cosas que no le aportan nada, debemos de ofrecer una información directa y persuasiva, conteniendo las palabras claves de nuestro negocio y que se encuentren colocadas en un lugar llamativo de la página, por ejemplo, la cabecera.

Es un hecho que no todo es el texto, sino que tenemos que rodearlo del diseño necesario para que este llame la atención al usuario. Podemos jugar con diferentes colores, imágenes y, por supuesto, subtítulos que nos sirvan para explicar un poquito mejor en que consisten los beneficios de los que el usuario se puede beneficiar por dejarnos sus datos.

La información debe de ser clara, concisa y directa

Una buena landing page debe de contar con un diseño directo y claro. El mensaje que queremos transmitir debe de ser call to action, es decir, una llamada a la acción que motive al usuario a dar el paso que estamos deseando, por lo que tendrás que dar rienda suelta a tu creatividad para poder llamar más su atención.
A la hora de incluir un botón de suscripción o un formulario, este debe de ser lo más sencillo posible. Un formulario estándar nos servirá, ya que solo necesitaremos que nos indique su nombre y un correo electrónico en donde podamos mandarle toda la información que ha venido a buscar. Si obligamos al usuario a rellenar muchos campos y a pedirle información rebuscada, es más que probable que pierda el interés y acabe cerrando la página. Si te preguntas cuantos campos son recomendados a la hora de crear un formulario, cuantos menos, mejor.

En definitiva, no hace falta complicarse demasiado en la creación de una landing page. En estos casos, la originalidad se encuentra por encima de la cantidad.