Disney interviene para defender Star Wars de la mayor crisis de imagen que ha visto el sector

El castillo de Disney y la estrella de la muerte de Star Wars

Los videojuegos basados en películas suelen pasar desapercibidos, nunca antes se había visto uno desencadenar una reacción tan masiva, y sobretodo tan negativa, que el dueño de la franquicia tuviese que intervenir. Solo podría ser peor si el dueño en cuestión fuese la mayor compañía del mundo de la comunicación, The Walt Disney Company.

Disney llegó a un acuerdo con Electronic Arts poco después de comprar la franquicia. Se le concedió a EA, el editor detrás de franquicias como FIFA, Los Sims o Need For Speed, la exclusividad para lanzar videojuegos basados en las películas de George Lucas.

La polémica llega a finales de 2017 con el lanzamiento de Star Wars Battlefront 2. No es inusual que las previsiones de ventas no se cumplan, pero en este caso la polémica ha sido de tal magnitud que solo se han venido 882.000 copias de las 1.720.000 esperadas.

El problema reside en las transacciones que se llevan a cabo dentro del juego. Las llamadas microtransacciones no tienen nada de nuevo, muchos videojuegos, especialmente los que pueden jugarse sin coste en dispositivos móviles y tablets, te dan la opción de emplear dinero real para comprar objetos dentro del juego o desbloquear contenido adicional.

El objetivo de estos juegos es monetizar, conseguir que sus usuarios que juegan gratuitamente decidan gastar dinero en ellos, juegos como Candy Crush limitan el número de vidas que recibe un jugador, y pagar le permite al usuario seguir jugando. Sistemas como estos tienen una consecuencia, el juego no se diseña con el único objetivo de ser el mejor producto posible, la calidad es un factor pero también buscan frustrar al jugador.

Los creadores de aplicaciones para móvil saben que si encuentras una serie de factores, como niveles diseñados para ser difíciles y que pierdas justo antes de completarlos, es más probable que gastes dinero.

Y no existe ningún problema con ello, es un proceso honesto, ellos te dan un juego gratis pero si quieres jugar más tienes que pagar, el problema viene cuando un juego que cuesta 60€, rediseña su sistema de avances para que sigas gastando dinero.

Para entender la diferencia las microtransacciones en aplicaciones de móvil y Star Wars Battlefront 2, hay que saber que la principal actividad en este último son las batallas multijugador, y que a medida que juegas desbloqueas armas y otros beneficios para personalizar tu forma de jugar.

Las microtransacciones te permiten acelerar este proceso, esto, en principio, no sería malo, además, es completamente opcional. No obstante, el juego se rediseñó para conseguir que los usuarios, que ya han pagado por el producto, se sintieran frustrados, de forma similar a como lo consiguen los juegos gratuitos.

Para conseguirlo el sistema de avance se hizo muchísimo más lento, y por tanto, frustrante. Los jugadores que han pagado obtienen mejoras muy significativas, lo que provoca que aquellos que no han pagado no puedan disfrutar del producto.

Tienda de moneda virtual dentro de Star Wars Battlefront 2

La consecuencia ha sido una reacción de tal magnitud por parte de la comunidad y de los influencers del medio que no solo se han visto afectadas las ventas, también las acciones de Electronic Arts han perdido valor, y la imagen de la empresa ha sufrido un duro golpe.

Viendo que la imagen de su franquicia podía quedar mermada, Disney ha dado un toque de atención a EA. Poco después las microtransacciones se han retirado “temporalmente” y ha sido necesario un comunicado de la compañía de videojuegos a sus inversores para argumentar que esto no afectaría a sus ingresos.

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